Desesperado
Monday, December 29th, 2008Sabía que ya no te iba a encontrar, pero tenía que seguir el camino hasta llegar al final; sólo así, quizás, lograría llorarte lágrimas con las que poder decir que, hoy, te amé.
Sabía que ya no te iba a encontrar, pero tenía que seguir el camino hasta llegar al final; sólo así, quizás, lograría llorarte lágrimas con las que poder decir que, hoy, te amé.
Tiendo a llenar mis vacíos con gente que se tiene que ir.
Este es el lugar que tantos sentimientos ha movido en mi. Está todo casi igual. Pero alzo la vista y tú ya no estás en tu lugar.
Te busqué cerca
y me encontré lejos.
Donde se hallaba el final del camino,
solo hacía comenzar otro.
Una vez una chica me invitó a asomarme a un mirador y a sentarme con los pies colgados al vacío. Desde allí la vista era preciosa. Me enseñó a tener seguridad en mi mismo y a superar mis miedos.
Tu mirada está perdida en el horizonte, contemplando la masa gris de edificios silenciosamente decorada por las luces a esta hora de la tarde. A tan solo unos metros, yo permanezco de pie, deseando con todas mis fuerzas que vengas hacia mí, me des un beso y sigas tu camino.
Déjame,
que memorice tus manos.
Déjame,
que camine por ellas con la yema de mis dedos.
Déjame,
que les robe su calor.
Déjame,
su recuerdo.
Déjame,
que las bese por última vez.