El Principito

De este modo, el principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, pronto dudó de ella. Había tomado en serio palabras sin importancia y se sentía muy desgraciado.

«No debí haberla escuchado —me confió un día—; nunca hay que escuchar a las flores. Hay que mirarlas y aspirar su aroma. La mía perfumaba mi planeta, pero yo no podía gozar con ello. La historia de las garras, que tanto me había fastidiado, debe de haberme enternecido…»

Y me confio aún:

«No supe comprender nada entonces. Debí haberla juzgado por sus actos y no por sus palabras. Me perfumaba y me iluminaba. ¡No debí haber huido jamás! Debí haber adivinado su ternura, detrás de sus pobres astucias. ¡Las flores son tan contradictorias! Pero yo era demasiado joven para saber amarla.»

Tags: , , ,

One Response to “El Principito”

  1. Ana Belén Says:

    La próxima vez k nos veamos ( k va a ser este proximo finde, hazme un hueco en tu apretada agenda) me lo tienes k traer pa k lo relea otra vez ehh!!
    uN beso

Leave a Reply