Archive for May, 2008

Nada es lo mismo

Monday, May 26th, 2008

La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando a las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

Nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Ángel González

Me quedo

Monday, May 19th, 2008

Me quedo ahora que puedo elegir,
de todos mis sentimientos, siendo tantos los momentos.
Yo me quedo con tu manera de mirar,
con el sabor de tus palabras, la caricia de tu piel.

Me guardo el recuerdo del día que aprendimos a amar.
Tus besos, la risa y ese alma de niña,
que vino a dar vida a mi oscuridad.

Todo lo voy a poner en el hueco que has dejado al marcharte,
voy a dejar de buscar un culpable al fracaso,
ya es tarde.

Porque si me quedo con tu ausencia,
si me guardo hoy tu frialdad,
si recuerdo hoy la distancia que te has puesto como mirar atrás.
Y recordarte con felicidad…

Recuerdo, cuando no habia porqué hablar,
cuando bastaba una mirada para saber tu pensamiento.
Y aún me duele no verte, aunque yo sé que no iba bien,
ya no pienso en retomarlo, pero no olvido q fui tan feliz,
amándote a cada minuto, escribiendo canciones,
todas de amor, creyéndome que eras eterna,
que nunca podría faltar tu calor.

Todo lo voy a poner en el hueco que has dejado al marcharte,
voy a dejar de buscar un culpable al fracaso,
ya es tarde.

Porque si me quedo con tu ausencia,
si me guardo hoy tu frialdad,
si recuerdo hoy la distancia que te has puesto como mirar atrás.
Y recordarte con felicidad…

Alfonso Moreno

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El columpio

Sunday, May 11th, 2008

Trenes

Sunday, May 11th, 2008

Hace tiempo le contaba a una amiga que la vida es como viajar en tren; mientras vamos viajando hay gente que sube a nuestro tren para acompañarnos, gente que se va bajando del tren, gente que sigue viajando cuando nosotros nos bajamos, gente que sólo nos cruzamos en la estación, gente que vuelve a montarse en el mismo tren que nosotros, gente que vuelve a viajar con nosotros tras mucho tiempo. Quería explicarle que no podemos ni debemos manipular el destino de las personas, que ellas deben escoger con quién y hacia dónde viajar.

Hoy me sorprendo contándome a mi mismo esta historia, deseando con todas mis fuerzas que no bajes en la próxima estación, o que me pidas que baje contigo, cuando sólo debería estar agradeciado por haber viajado contigo.

El autobús VI

Saturday, May 10th, 2008

Por fin! Si… Eso es lo que piensas al colgar el teléfono… Ya era hora! Mañana vas a recuperar ese objeto que tantos quebraderos de cabeza te estaba dando estos días… Nunca te habías parado a pensar la dependencia que tenías de un simple móvil… De tu móvil, al fin y al cabo.

Volviste a la mesa con una sonrisa de oreja a oreja… Tu padre no pudo evitar preguntarte a qué venía tanta felicidad. “Vaya, vaya… Te ha dicho Álex ya que llegaba a las seis? Por lo que veo sí… Quieres que te acompañe al aeropuerto a recogerlo?” Lo miraste sorprendida y respondiste sin pensarlo: “Mierda… Es verdad, mañana viene Álex! Lo había olvidado…” Te dirigiste otra vez al teléfono sin dar ninguna explicación… Tus padres se miraron absortos… No entendían nada… Deberías alegrarte de la llegada de tu novio y sin embargo parecías frustrada.

Marcaste el número de tu móvil. Tenías que cancelar inmediatamente esa cita! Tenías tantas ganas de ver a tu chico que el dichoso móvil podría esperar un poco más… Pero de todas formas tenías que avisarle al chico que te lo guardaba de que mañana no podrías quedar a la hora indicada, que si eso ya pasarías tu por su casa para recogerlo si te facilitaba la dirección… Salió el buzón de voz y te viste obligada a dejarle un mensaje… No te hacía ninguna gracia, pero era la única forma que tenías de avisarlo y, aún así, nada segura…

Terminaste por fin la comida mientras le explicabas a tus padres la actitud de antes… Y os pusistéis a hablar de mil cosas más… El móvil desapareció de tu mente ante la emoción de la inminente llegada de Álex.